Otra vez estamos henchidos de felicidad en Ciudad Madera —y eso lo digo sin ningún rastro de sarcasmo. La alegría de volver a celebrar otra edición del Madera Rock Fest se ha extendido hacia otras ciudades con tradición rockera en el estado como puede corroborarse navegando las redes sociales.
El festival de este año vendrá a ser el del décimo aniversario. Todo comenzó en el 2,001 cuando se organizó el primer toquín. Entonces no tenía el título que ahora tiene y mucho menos el alcance de convocatoria y la fortaleza de tradición actual. Desde entonces, cada año se viene reeditando la fiesta y se seguirá haciendo, siempre mejorada y aumentada.
Obviamente, todo se lo debemos al profe Arturo Solís Villalobos, quien da todo de sí para que la cultura alternativa —que, además, es libertaria, plural, pacifista y virtuosa— tenga un nicho, al igual que las construcciones de la antiquísima ciudad de Petra, esculpido en la roca más firme para que perdure en la conciencia de los testigos habidos y por haber.
Otros son los nombres dignos de mención por pertenecer a aquellas personas que han participado en la forja de esta tradición: Juan Carlos "Minimán" Trevizo, Alan Orozco, Daniel Valdez, Jhoselyn Ramírez, Cynthia Burgos, Gabriel Balderrama, Saúl García, César García, Lucía Ríos, Cassandra Velderrain, Miyuki Jáquez, Fernando Jáquez, Luis Simón Robles, Grendel Mictlán (Juan Carlos Martínez), Arturo Solís Domínguez (padre de nuestro mecenas), Edgar Ríos, Marco Forester (cuyo verdadero apellido he olvidado, pero, sin que eso sea obstáculo para que lo incluya en esta relación) y todos los que mi mala memoria omite. Son muchos los integrantes de bandas que también pusieron todo para darle contenido y forma a la realidad llamada Madera Rock Fest, pero, afortunadamente de ellos nos queda el mejor recuerdo: el de los riffs, las distorsiones, los death growls y los tritones.
Formando parte de la evolución del Madera Rock Fest, este año ha cambiado un tanto la estructura de la dirección de la Asociación Maderense de Rockeros: el secretario es Edgar Ríos y el tesorero es Arturo Solís y se han incorporado Mara Ríos y Lucía Ríos. Aunque, como todos sabemos, los cargos en esta organización horizontal han sido asignados tan sólo para cumplir requisitos y la verdadera fuerza está en las docenas de integrantes que le otorgan un gran capital social (en términos sociológicos) a este colectivo.
Felicidades a todos.